
Buscas cuántas semanas hay que esperar y encuentras cifras distintas en cada sitio: seis, doce, cuatro meses. Ninguna te sirve, porque la respuesta no está en el calendario.
Está en cómo esté tu suelo pélvico y tu abdomen, y eso hay que mirarlo, no calcularlo.
Tabla de contenidos
Por qué no vale una fecha
Correr somete al suelo pélvico a impactos repetidos, y después de un embarazo esa zona ha soportado nueve meses de carga y, en muchos casos, un parto. Dos mujeres a las mismas semanas pueden estar en situaciones completamente distintas.
Una cesárea añade además una cicatriz de pared abdominal que tiene sus propios plazos de recuperación.
La revisión que va antes
Antes de volver a correr, una valoración de suelo pélvico con un profesional especializado. Ahí se mira el tono, si hay separación de los rectos abdominales y si hay señales de prolapso o de pérdidas.
Es la diferencia entre volver bien y arrastrar un problema durante años. Y sí, también si te encuentras perfectamente: muchas cosas no dan síntomas al principio.
Lo que se trabaja primero
Respiración y control del abdomen, fuerza de suelo pélvico, y fuerza general de piernas y cadera. Caminar, y caminar más. Todo eso antes del primer trote.
Es la fase que más se salta la gente y la que sostiene todo lo demás.
La vuelta, poco a poco
Cuando el profesional dé el visto bueno: tramos cortos de carrera suave alternados con caminata, en superficie blanda si puedes, y pocos días por semana. Se sube el tiempo antes que el ritmo.
Y sin comparar con lo que corrías antes, que es la trampa mental de esta etapa.
Señales para parar
Pérdidas de orina al correr, sensación de peso o bulto en la zona genital, dolor pélvico o lumbar, o un abdomen que se abomba en el centro al esforzarte. Cualquiera de ellas es un alto y una consulta, no algo que se pase entrenando más.
Las pérdidas al correr son frecuentes y eso no las convierte en normales: tienen tratamiento.
Si estás dando el pecho
Correr es compatible con la lactancia. Lo que ayuda es dar la toma o extraer antes de salir, un sujetador deportivo que sujete de verdad y beber más de lo que crees que necesitas.
Y dormir, que en esta etapa es el factor que más condiciona cuánto puedes entrenar, más que cualquier plan.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas semanas hay que esperar para correr?
No hay una cifra que valga para todas. Lo que decide es el estado del suelo pélvico y del abdomen, y eso se valora con un profesional especializado, no con un calendario.
¿Qué revisión hace falta antes?
Una valoración de suelo pélvico: tono, separación de los rectos abdominales y señales de prolapso o pérdidas. Conviene hacerla aunque te encuentres bien, porque muchas cosas no dan síntomas al principio.
¿Y si tuve cesárea?
Se suma la recuperación de la cicatriz de la pared abdominal, con sus propios plazos. La vuelta a correr se decide igual: con valoración profesional y de forma progresiva.
¿Las pérdidas de orina al correr son normales?
Son frecuentes, que no es lo mismo que normales. Son motivo para parar y consultar: tienen tratamiento, y seguir corriendo con ellas no las arregla.