Cómo saber si eres pronador, supinador o neutro

Rate this post

Es la pregunta que frena a medio mundo en la tienda: «¿y yo qué pisada tengo?». Se responde en cinco minutos en casa, sin aparatos y sin pagar nada, y sirve para no gastar setenta euros en la zapatilla equivocada.

Aquí van las dos formas de averiguarlo, qué significa cada resultado y —lo más importante— cuándo el dato da igual.

Qué es la pronación y por qué se habla tanto de ella

Al apoyar el pie, el tobillo gira ligeramente hacia dentro. Ese movimiento se llama pronación y no es un defecto: es el mecanismo con el que el pie amortigua el golpe y reparte la carga. Todo el mundo prona. Lo que cambia es cuánto.

  • Pisada neutra: el giro se queda en lo normal y el impulso sale por el centro del pie.
  • Pronación excesiva: el tobillo se vence hacia dentro más de lo que toca, y el arco tiende a hundirse.
  • Supinación: ocurre lo contrario, el pie apenas gira y el peso se queda por la parte de fuera. Es bastante menos frecuente.

La razón de que se hable tanto de esto es que el tipo de pisada orienta —solo orienta— qué zapatilla te conviene. No es un diagnóstico ni una etiqueta para siempre.

El método de las zapatillas viejas

El más fiable de los dos, y el único que mira cómo corres de verdad, no cómo estás de pie. Coge las zapatillas con las que más has andado o corrido, ponlas en una mesa a la altura de los ojos y mira la suela y la parte de atrás:

  • Desgaste repartido por el centro y algo por la parte externa del talón: pisada neutra.
  • Desgaste marcado en el borde interno, sobre todo bajo el dedo gordo, y el talón inclinado hacia dentro si miras la zapatilla de frente: apunta a pronación.
  • Desgaste en el borde externo de punta a talón: apunta a supinación.

Mira las dos zapatillas por separado. Es muy común tener un pie más pronador que el otro, y eso no es un problema: solo significa que el dato no es simétrico.

La prueba de la huella mojada

Moja la planta del pie y pisa un cartón o una baldosa seca. La huella que queda dice cómo es tu arco, que está relacionado con la pronación aunque no sea lo mismo:

  • Se ve el talón, la parte delantera y una franja intermedia de un tercio o la mitad del ancho: arco normal.
  • La huella sale casi completa, como una plancha: arco bajo, que suele acompañar a la pronación.
  • La franja del medio casi no aparece y el talón queda separado de la parte delantera: arco alto, más típico del pie supinador.

Es una prueba rápida, pero mide el pie quieto. Si el resultado no cuadra con el desgaste de tus zapatillas, hazle más caso al desgaste.

Qué zapatilla corresponde a cada pisada

Aquí está lo que de verdad se traduce en la compra:

  • Neutra o supinadora: zapatilla neutra, con la amortiguación que te resulte cómoda. No necesitas nada que te corrija.
  • Pronación marcada: zapatilla de estabilidad o de soporte, que llevan la parte interna más firme para frenar ese giro de más.

Y una advertencia que ahorra dinero: si no tienes molestias, no te compliques. Una pronación leve no hay que corregirla. Ponerle una zapatilla de estabilidad a un pie que no la necesita es empujarlo en la dirección contraria.

Si sales al monte, la pisada pesa menos que el terreno: ahí manda el agarre y la protección, y conviene mirar directamente zapatillas de trail como la Salomon Speedcross 6. Para asfalto y rodaje diario, una neutra de entrenamiento tipo ASICS Gel-Excite 11 cubre de sobra.

Cuándo hay que dejar de mirar la suela y consultar

El tipo de pisada es una orientación para elegir calzado, no una explicación de un dolor. Si notas molestias que se repiten —en la rodilla, en la planta del pie, en la espinilla—, eso no se arregla cambiando de zapatilla a ciegas: conviene que lo vea un profesional, porque las lesiones más frecuentes del corredor tienen más que ver con subir la carga demasiado rápido que con el calzado.

Y si estás empezando, el orden importa: primero la progresión, después el material. Lo tienes en cómo empezar a correr desde cero. Cuando tengas claro qué buscas, en la tienda está ordenado por tipo.

Preguntas frecuentes sobre la pisada

¿El estudio de la pisada de las tiendas es fiable?

Depende de lo que midan. Si te ponen de pie sobre una placa, están midiendo el pie quieto, que no es cómo corres. Lo que más información da es verte correr, en cinta o grabado, y comparar con el desgaste de tus zapatillas anteriores. Pregunta qué van a medir antes de pagar por el estudio.

¿Se puede cambiar la pisada?

La forma del pie no, pero sí cambia lo que haces con ella: la musculatura del pie y de la cadera influye en cuánto se vence el tobillo, y eso se entrena. Por eso a veces el mismo corredor necesita menos soporte después de un tiempo trabajando fuerza.

¿Hacen falta plantillas si soy pronador?

No de entrada. Las plantillas tienen sentido cuando las indica quien ha valorado tu caso, no como compra preventiva. Para la mayoría, una zapatilla adecuada es suficiente.

¿Sirve mirar la pisada de unas zapatillas de calle?

Orienta, pero menos. Andando apoyas y despegas de otra manera que corriendo, así que el desgaste no coincide. Si tienes unas de correr usadas, esas son las que valen para esta prueba.

¿Y si cada pie tiene una pisada distinta?

Es más común de lo que parece y no obliga a nada raro. Se elige la zapatilla por el pie que más lo necesite y, si la diferencia es grande o molesta, se comenta con un profesional. No existen zapatillas distintas para cada pie.

Todo Para Running
Logo
Shopping cart